JOQUÍN ABENZA:

Desacreditación y conspiraciones, otra mirada a una realidad esquiva.

XIMENA ABREVAYA: ¿Y si fuera verdad?

Ciencia aplicada a la búsqueda de vida extraterrestre.

EL CAMINO

(a modo de presentación)

RICHARD HOOVER

"Tengo pruebas irrefutables de vida extraterrestre".

martes, 30 de septiembre de 2014

Stephen Hawking: "El universo, como si fuera un holograma"


Hace unos días me crucé con la transcripción de la presentación de Stephen Hawking en "Starmus", de este año en Tenerife, España. Una lista ecléctica de invitados y expositores, que inclyó al guitarrista de Queen, Brian May (conocido por su afición a la astronomía), ex astronautas y cosmonautas, astrofísicos y —por supuesto—, al mismo Stephen Hawking. "Starmus" se presenta como "un festival de una semana con la mejor combinación de ciencia, arte y música" y me dan ganas de conocer un poco más de la propuesta general, pero lo voy a dejar para otra ocasión.

No voy a dar muchos rodeos al tema, la charla de Hawking es demasiado interesante y, causalmente, en los últimos días estas cuestiones referentes a dimensiones parecen salir al cruce de todas partes. Ya veremos en que deriva dentro del camino de este buscador de respuestas, mientras tanto, disfrutemos a uno de los grandes:

Stephen Hawking: "El universo, como si fuera un holograma"


Quiero hablar del Universo como si fuera un holograma. Como probablemente sabrán, un holograma es la representación de un objeto tridimensional en una superficie bidimensional, como una placa fotográfica. Supuestamente yo estaba representado por un holograma en uno de los primeros episodios de Star Trek, la Siguiente Generación. Digo supuestamente porque, a pesar de aparecer tridimensional en la Nave Espacial Enterprise, las pantallas de la televisión de aquella época no podían, y todavía no pueden, mostrar imágenes holográficas tridimensionales. Eso será la próxima revolución tecnológica. En aquel episodio jugaba póker con Isaac Newton, Albert Einstein y el Comandante Data. Veamos lo que pasaba.

A causa de la Alerta Roja, no podía cobrar mis ganancias de 140 créditos de la Federación. Las solicité de parte de los Estudios Paramount, pero no sabían la tasa de cambio.

Volviendo al Universo, la historia del Universo es la de un objeto tridimensional que evoluciona en el tiempo, por lo que es cuatridimensional. En consecuencia, se puede representar como un holograma en una superficie tridimensional. Uno puede pensar que esa debe ser una superficie con dos dimensiones espaciales y una temporal. Hace tiempo sugerí que el tiempo debía tener el mismo estatus que las direcciones en el espacio. Es posible lograrlo mediante la definición de una coordenada imaginaria en el tiempo tau = i t. Esto se llama esquema euclidiano, porque procura que la métrica del espacio-tiempo sea definida positiva, como la métrica del espacio euclidiano. Mi sugerencia encontró mucha resistencia al principio, pero ahora está aceptada como la mejor manera de manejar la gravedad cuántica. Si el tiempo se comporta como otra dirección espacial, la historia cuatridimensional del Universo hasta la época actual es un disco cuatridimensional cuyo radio es la edad del Universo. La historia del Universo se puede representar por un holograma en el límite del disco, que es la superficie tridimensional del momento actual en el Universo. En otras palabras, la historia del Universo se encuentra codificada en su estado actual, lo que no nos debería sorprender.

Hacia comienzos de los años 60 del siglo pasado hubo un intenso debate sobre si el Universo tuvo un inicio hace un tiempo finito. En el caso de que así fuera, la pregunta obvia era: «¿qué ocurrió antes del inicio del Universo?» San Agustín, en broma, dijo: «¿Qué estaba haciendo Dios antes de crear el Universo? Estaba preparando el Infierno para los que preguntaban cuestiones de este tipo». La teoría alternativa era que el Universo había existido eternamente, lo que creía Aristóteles, porque algo eterno era más perfectoy porque eso evitaba cuestiones incómodas sobre la Creación. Para evitar que el Universo tuviese un inicio en el que la física dejaba de funcionar, Hoyle, Bondi y Gold propusieron la teoría del Estado Estacionario. En aquella teoría, el Universo habría existido siempre, con la creación continua de nueva materia mientras el Universo se expandía para mantener la densidad constante. La teoría del Estado Estacionario no concordaba muy bien con las observaciones, pero el clavo final en su ataúd llegó con el descubrimiento del fondo tenue de microondas. Estas microondas son del mismo tipo que las de nuestro horno de microondas, pero mucho menos potentes. Calentarían nuestra pizza hasta una temperatura, como máximo, de -271,3 grados centígrados, no muy útil incluso para descongelarla, ni mucho menos para cocinarla. Ustedes mismos pueden observar esas microondas. Ajusten su televisor analógico a un canal vacío. Un porcentaje, aunque bajo, de la «nieve» que aparece en la pantalla está causado por este fondo de microondas. Para la teoría del Estado Estacionario no había manera de explicar ese fondo. La única interpretación razonable del fondo es que consiste en una radiación remanente de un estado muy caliente y muy denso del Universo. Durante su expansión, la radiación se habría enfriado, hasta formar el resto tenue que observamos hoy.

La teoría del Estado Constante incluía un campo de energía negativa, que es un obstáculo para los físicos de partículas porque daría lugar a la producción incontrolada de pares de partículas con energías positivas y negativas. Suponiendo que todos los campos tienen una densidad energética positiva, Roger Penrose y yo demostramos que, si la relatividad general clásica es válida, y en ciertas condiciones físicas razonables, el Universo tendría que haberse originado en una singularidad.

Una singularidad es un sitio donde las ecuaciones de la relatividad general no se pueden definir. En consecuencia, la relatividad general clásica no puede predecir cómo debió empezar el Universo. Esta conclusión hacía feliz al Papa Juan Pablo II. En un congreso de cosmología en el Vaticano, el Papa dijo a los delegados que era satisfactorio estudiar el Universo una vez iniciado, pero que no debían indagar en el propio inicio, porque ese fue el momento de la Creacióny obra de Dios. Consideré afortunado que él no se diera cuenta de que yo había presentado un artículo durante el congreso con una sugerencia sobre cómo el Universo se había iniciado. No me hacía gracia la idea de que me pudieran entregar a la Inquisición, como a Galileo.

Muchos cosmólogos modernos soncomo Juan Pablo II. Son felices aplicando las leyes de la física al Universo después de su inicio, pero tienen una actitud vaga, indefinida, sobre el inicio mismo. Pero si no puedes decir lo que pasa en el inicio del Universo, la Cosmología carece de poder predictivo. Lo único que puede decir es que las cosas están como están ahora porque estaban como estaban justo después del inicio.

Aunque la relatividad general clásica predice que el inicio del Universo fue una singularidad donde la teoría falla, sabemos que la teoría necesita cuantización, como las teorías de todos los demás campos físicos. Aunque todavía no tenemos una teoría completa de la gravedad cuántica, válida en todas las gamas, tenemos una aproximación que funciona en la práctica. Esta se basa en la idea de Feynman de una «suma sobre historias». Richard Feynman era un personaje exótico que tocaba los tambores de bongó en un bar de chicas bailando sin ropa en Pasadena (California), y que a la vez fue un físico brillante de Caltech (el Instituto de Tecnología de California). Él propuso que un sistema viaja entre un estado A y un estado B vía todos los posibles caminos o historias. Habrá una historia donde la Luna se compone de queso azul, pero su amplitud es muy baja, lo que es una muy mala noticia para los ratones.

Cada camino, o historia, tiene una cierta amplitud, o intensidad, dada porla exponencial iS donde S es la «acción» de la historia, y la amplitud del sistema yendo de A a B viene dadaañadiendo las amplitudes correspondientes a cada camino. Si uso la formulación euclidiana, con el tiempo imaginario, la exponencial iS se sustituye por la exponencial negativa. Normalmente, las contribuciones a la amplitud que dominan provienen de historias cercanas a una historia que satisface las ecuaciones del campo clásico. Las contribuciones dominantes, por tanto, serán la exponencial de -S, donde S es la acción que corresponde a la solución de las ecuaciones del campo clásico.



En el caso del Universo, el estado está especificado por la función de ondas, o la amplitud para cada geometría de una superficie de tiempo constante, y los campos de la materia en aquella superficie. Para ilustrarlo con un ejemplo simple, tomaré las superficies de tiempo constante en el Universo como formando las superficies de triesferas tridimensionales con radio b, y la materia sería un campo simple, fi, que tiene el valor chi en la superficie de tiempo constante. La función de ondas del Universo, Psi, es entonces una función de b y chi. La función de ondas del Universo con un radio y campo de materia dados se obtiene sumando las amplitudes de todas las historias que terminan en aquel estado. Pero ¿cómo empezaron las historias? En otras palabras, ésa es la cuestión del Origen. ¿Se necesita un Creador para ordenar cómo empezó el Universo? O el estado inicial del Universo¿está determinado por una ley de la ciencia?

Para ofrecer una respuesta sobre cómo empezaron las historias del Universo, Jim Hartle y yo propusimos lo que llamábamos “la hipótesis de la ausencia de frontera”. Éstaplantea que el espacio-tiempo euclidiano no tiene singularidad en ninguna parte, ni siquiera al principio. Es como la superficie de la Tierra, pero con dos dimensiones más.

El problema de qué pasa al principio del tiempo es similar a la pregunta de qué pasaba en el borde del mundo cuando la gente pensaba que la Tierra era plana. ¿El mundo es un plato plano, con el mar cayendo por el borde? Eso lo he comprobado de forma experimental. He viajado alrededor del mundo ¡y nunca he caído por el borde!

Como todos sabemos, el problema de qué pasa en el borde del mundo se resolvió cuando la gente se dio cuenta de que la Tierra no era un plato plano, sino que tiene una superficie curvada. Se puede pensar en la superficie de la tierra como si empezara en el polo sur; cuando te diriges hacia el norte, el tamaño de los círculos de latitud crece. Según la hipótesis de la ausencia de límites, la historia euclidiana del Universo es similar. La historia empieza en un punto en el polo sur. Mientras el tiempo aumenta, las triesferas con tiempo imaginario constante crecen. Preguntar qué pasó antes del inicio del Universo sería una pregunta sin sentido porque no hay nada más al sur que el polo sur. El tiempo imaginario, medido en grados de latitud, tendría un punto cero en el polo sur.

Pero el polo sur no es muy diferente de cada punto en la Tierra, o por lo menos eso es lo que me cuentan. He viajado a la Antártida, pero nunca al polo sur. Las mismas leyes de la Naturaleza son vigentes en el polo sur como en otros sitios. Eso sortearía el escollo de siempre de la existencia de un inicio del Universo: que sería un sitio donde las leyes normales fallan. El inicio del Universo se gobernaría por las leyes de la ciencia.

La acción S de la historia se compone en parte por la forma de la historia, en otras palabras, por su energía gravitatoria, y en parte, por el campo de la materia, fi. La contribución del campo de la materia implicará un potencial, V, que es la densidad de energía que poseería el campo de materia si fuera constante. Para simplificar, supondré que el campo de la materia es un campo escalar, de masa m.

Siguiendo la analogía con la superficie de la Tierra, las historias que satisfacen las ecuaciones del campo clásico se determinan por fi,el valor del campo de la materia en el polo sur. Uno puede dibujar el radio, b, de las triesferas de tiempo constante, y el campo dela materia, fi, como funciones del tiempo imaginario, tau, hacia fuera del polo sur. Las historias que corresponden a valores reales del tiempo imaginario tendrían curvatura negativa, como el espacio anti de Sitter. Hay unUniverso en expansión, el dual a este espacio con curvatura negativa, que se obtiene tomando el radio del Universo como imaginario. Este representa la creación del espacio-tiempo real desde la nada, según la propuesta «sin frontera».

Si fi0, el valor del campo de la materia en el polo sur, fuera muy grande, el Universo temprano habría pasado por un periodo de la llamada «inflación eterna», durante el cual su tamaño crecería por un factor enorme, del mismo modo a como suben los precios. Las fluctuaciones cuánticas del campo fi contrarrestarían su tendencia a decrecer. Finalmente, fi fluctuaría por debajo del umbral esencial para la inflación eterna. El Universo cambiaría a lo que se suele llamar «inflación de rodaje lento», durante la cual el Universo crecería de forma casi exponencial.

El récord mundial de la inflación se alcanzó en Alemania después de la Primera Guerra Mundial. Los precios subieron por un factor de diez millones en un periodo de 18 meses. Pero eso no era nada comparado con la inflación en las fases tempranas del Universo. El Universose expandió por un factor de un millón de trillones de trillones en una fracción pequeñísima de segundo. A diferencia de la inflación en los precios, la inflación en el Universo temprano fue un buen asunto. Produjo un Universo muy grande y uniforme, tal y como hoy lo observamos.

Durante la inflación, el campo de la materia, fi, cambia gradualmente para reducir el potencial, V, del campo. Imaginemos el campo como rodando lentamente cuesta abajo en una colina, y eso se llama “inflación de rodaje lento”. El ritmo H de la expansión del Universo es casi constante, pero decrece lentamente. La inflación termina cuando el campo fi se encuentra cerca del mínimo del potencial, y empieza a oscilar alrededor del mínimo. La energía del campo fi se convierte, entonces, en un plasma caliente de otras partículas, y se dice que el Universo se recalienta.

Por otro lado, si el valor de fi0 es pequeño, el Universo no se inflará, sino que sufrirá un colapso a una singularidad en una pequeñísima fracción de segundo. La gravedad cuántica predice muchas posibles historias y muchos posibles estados en tiempos más tardíos, es decir, en épocas como la actual, lejos en el tiempo de su creación. La mayoría de esos estados serían muy diferentes aluniverso que observamos, y de ninguna manera idóneos para la existencia de cualquier forma de vida. Solamente unos muy pocos permitirían la existencia de criaturas como nosotros. Así, nuestra presencia selecciona, desde esta amplísima gama, solamente aquellos universos que son compatibles con nuestra existencia. Aunque somos muy débiles y poco significativos a la escala del Cosmos, eso nos hace, en cierto sentido, los señores de la Creación.

Observaciones recientes del campo de Higgs han suscitado la posibilidad de que el campo podría no estar en el estado más bajo de energía. Si ése fuera el caso, el campo estaría en un estado de “falso vacío”. Podría decaer a un vacío verdadero por fluctuaciones cuánticas, dando lugar a una burbuja de vacío verdadero, que se expandiría a la velocidad de la luz. No lo veríamos acercándose, pero sí nos golpearía, nos destruiría por completo. Afortunadamente, el tiempo de escala del decaimiento del falso vacío es, probablemente, más largo que la edad del Universo.

Aunque la Inflación produce un Universo casi uniforme en todas partes y en todas las direcciones, existirán irregularidades locales producidas por las fluctuaciones cuánticas. Las perturbaciones de un Universo homogéneo e isótropo son de dos tipos. Las perturbaciones escalares, que corresponden a variaciones en la densidad y en la velocidad de expansión, y las perturbaciones tensoriales, que corresponden a ondas gravitacionales. Ambos tipos de perturbaciones tienen una causa común. Ése es, básicamente, el mismo mecanismo que la llamada “radiación Hawking”,procedente del horizonte de un agujero negro, que predije ya hace tiempo. Pero en este caso, hay una diferencia: provienen del horizonte cosmológico, a través del cual no se puede observar ni siquiera si esperas un tiempo infinito. La radiación del horizonte cosmológico tiene una temperatura de H sobre 2 pi, donde H es el ritmo de expansión del Universo.

Aunque las fluctuaciones de densidad y las ondas gravitacionales tienen un origen común -las fluctuaciones térmicas en el Universo temprano-, hay una diferencia importante. Las perturbaciones de densidad escalares se originan por las fluctuaciones cuánticas en el campo de la materia, fi, que desplazan las superficies de fi constante desde donde hubieran estado. Por otro lado, las ondas de gravedad no dependen de fi, sino que surgen directamente como fluctuaciones en el Universo inflacionario, con una temperatura H divida por 2pi.

Las perturbaciones tensoriales serán, por ende, más débiles que las perturbaciones escalares por un factor r, que es igual al inverso de la derivada parcial de V dividida por la derivada parcial de fi. Las perturbaciones escalares se calcularon por primera vez durante un taller que organicé en Cambridge en 1982. Eso fue diez años antes del descubrimiento de las fluctuaciones en el cielo de microondas por el satélite COBE en 1992, así que la teoría estaba bastante por delante de las observaciones.

La cosmología se convirtió en una ciencia de precisión diez años más tarde, en 2003, con los primeros resultados del satélite WMAP, que confirmó que la dependencia de la longitud de onda de las perturbaciones escalares es casi invariante con la escala. WMAP produjo un mapa magnífico de la temperatura del cielo de microondas, una foto fija del Universo a una edad de una parte en trescientos mil de su edad actual. Las irregularidades que se ven están predichas por la inflación, y significan que algunas partes del Universo tenían una densidad un poco mayor que otras. La atracción gravitatoria de la densidad extra ralentiza la expansión de aquella región, y puede finalmente causarel inicio de un colapso, que daría lugar a las galaxias y a las estrellas. Con lo cual, hay que mirar con cuidado el mapa del cielo de microondas. Es un plano para toda la estructura del Universo. Somos el producto de las fluctuaciones cuánticas en el Universo muy temprano. Dios realmente ¡juega a los dados!

Hoy en día, el satélite Planck ha superado las prestaciones de WMAP, con un mapa del Universo de bastante mayor resolución, que podéis ver en la pantalla. El análisis de los datos de Planck está en asombroso acuerdo con las predicciones de los modelos más simples de inflación. La línea verde en el diagrama muestra el mejor ajuste a los puntos rojos, que son los datos que muestran la potencia medida de las fluctuaciones de temperatura sobre un rango de escalas angulares. Todos los datos sugirieron que las perturbaciones escalares eran suficientes, y parecía innecesario buscar los modos tensoriales. Planck anunció un límite superior del 11% en la razón tensor/escalar. Las fluctuaciones tensoriales son más difíciles de observar, porque son más débiles y no afectan directamente a la temperatura de las microondas, sino solamente a su polarización. Planck no estaba diseñado para medir la polarización, pero tiene una sensibilidad, aunque reducida, a ella. Aún no han terminado de analizar sus datos, pero han anunciado un límite superior del 11% de la razón tensor/escalar. Este valor está alrededor del nivel predicho por el modelo de inflación más simple, pero no es una observación definitiva de las ondas gravitacionales.

Todo cambió en marzo de 2014 a causa de las mediciones del equipo BICEP con un radiotelescopio en el polo sur. Después de mi propia visita a la Antártida, no puedo sino admirar la dedicación del equipo a la ciencia, allí en medio de la nada. BICEP concluye haber medido una razón tensor/escalar del 20%, mucho mayor de lo esperado. Este descubrimiento aparente de las ondas gravitacionales salió en las portadas de los periódicos.

Si BICEP tuviera razón, sería la confirmación adicional de que la inflación realmente ocurrió. También significaría que tendría que darse en escalas de energía muy altas, cerca de la escala de energía de Planck. Esas son malas noticias para muchos modelos de inflación. Planck ya había eliminado bastantes de ellos, pero si BICEP nos dice la verdad, necesitaríamos un camión de basura. Quizá el 90% de los modelos estarían excluidos. Con una escala de energía tan alta, necesitaríamos un entendimiento más profundo de cómo la inflación surge desde la energía de Planck, la teoría de cuerdas y la holografía, que el que los métodos normales suponen.

Eso nos plantea un desafío técnico, pero los datos nuevos podrían proporcionarnos pistas importantes sobre la teoría de la gravedad cuántica.

Pero ¿tiene razón BICEP? Para detectar las perturbaciones tensoriales, BICEP mide la polarización del fondo de microondas, para el cual Planck no tiene la misma sensibilidad. Sin embargo, Planck puede medir si hay señales espurias, o señales que provienen de mucho más cerca, y así ayudarnos a confirmar si el resultado de BICEP está limpio y es fiable. La buena noticia es que Planck debe emitir su informe pronto, y hay varios experimentos de polarización alternativos en marcha, así que no tendremos que esperar mucho. Mientras tanto, las medidas del equipo BICEP con un radiotelescopio en el Polo Surindicanuna razón tensor/escalar del 20%, así que hay un conflicto.

Personalmente he apostado con Neil Turok, el director del Instituto Perimeter, que la razón tensor/ escalar tiene un valor como mínimo del 5%. Si eso se confirma con observaciones en el futuro, la gravedad cuántica estaría inscritaen el cielo y representaría un holograma del Universo que implicaría energías mucho más altas que ningún acelerador de partículas. Mejor aún, ¡ganaré 200 dólares….canadienses!

Gracias por escucharme.

Y le deseo al IAC mucha suerte

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Fuentes: http://www.starmus.com/es/ - http://www.abc.es/ciencia/20140923/abci-hawking-tenerife-completo-201409232032.html

domingo, 21 de septiembre de 2014

ESPECIAL: Las caras de Belmez, en La Señal (ciencia y misterios)

Esta semana tuve el enorme placer de emitir la primera parte del especial de "Las Caras de Belmez". Joaquín Abenza no solo nos narró los puntos más importantes de la historia sino que se aventuró con teorías dentro de los posibles disparadores del caso, además de comentarnos los hechos desde su particular y profesional experiencia con el hormigón. Algo clave en un caso en el que los rostros aparecen sobre el piso de una cocina hecho de... hormigón.

En 1971, en el pequeño poblado de Belmez, en Andalucía (España), un hecho insólito sorprendió a María Gomez Cámara: un rostro había aparecido en el piso de su cocina. Incrédula, decidió dar aviso a una vecina para que la ayude a corroborar lo que veía. A partir de allí, los hechos tomaron un vuelo que alcanzó lo extremo cuando se debió recurrir a la Guardia Civil para proteger a los habitantes de la casa del enorme gentío que se acercaba al lugar.

Arriba: Joaquín Abenza
Cuarenta y tres años después, el sitio y sus rostros siguen siendo un misterio. Huesos humanos de niños y jóvenes enterrados bajo esa cocina (sin sus cabezas) y psicofonías que se mantienen en el tiempo, son solo algunos de los puntos de este verdadero rompecabezas parapsicológico y social.

En esta edición de "La Señal", nos metemos de lleno en el tema y preparamos el terreno para una segunda entrega, en la que Joaquín Abenza compartirá un trabajo en EXCLUSIVA con nosotros: sus propias psicofonías y unas comparaciones que seguramente nos dejarán helados.

Por lo pronto recomiendo escuchar este primer especial haciendo click aquí debajo o descargando el audio:


lunes, 15 de septiembre de 2014

Orbes: la magia de la realidad


A veces me encuentro con que internet alimenta cierto tipo de mitos urbanos (y recalco lo de urbanos), al punto de volverlos verdaderos zombies que vuelven de la muerte, para atormentarnos con datos que pretenden ser veraces pero no hacen más que confundir al lector ávido de explicaciones mágicas para eventos normales.

Este es el caso de los llamados “Orbs” u “Orbes” de fotografías. Minutos atrás encontraba una publicación que se despacha con varias aseveraciones que rayan el delirio hecho y derecho. Desde la afirmación de que son seres vivos (con algún fin divino) hasta la bizarra idea de que según su color pueden llegar a ser “pequeños agujeros negros” capaces de devorar un planeta u objetos “radiactivos” y peligrosos. En todos los casos, el imaginario popular-holístico, inventa —porque no aplica otra palabra— una historia que bien podría incluirse en una de mis novelas o relatos de ciencia ficción. En algún momento, de hecho, he pensado en incluirlos… pero supondría alimentar a los mismos que quieren ganar unos minutos de atención con desvaríos como los que acabo de exponer.

Lo peor, veo, es que deforman datos científicos, como experimentos de mecánica cuántica o datos extraídos del acelerador de hadrones, para intentar —de una manera casi perniciosa— dar validez a afirmaciones que solo pueden provenir de una persona muy confundida o que pretende confundir al resto.

Y digo esto, porque de todos los “misterios” que nos rodean, el de los “Orbs” de fotografías resulta ser prácticamente inexistente, irreal y, desde mi punto de vista, innecesario. Como veremos a continuación, la aparición de estos círculos en nuestras fotografías no es más que la acción del flash de las cámaras sobre partículas de polvo o humedad en suspensión.

¿ES UN EXTRATERRESTRE? ¿ES UN ANGEL? ¿ES UN POCO DE TIERRA?

La realidad dicta que CASI todos aquellos “extraños círculos pequeños y aparentemente luminosos” que vemos en ciertas fotografías, son simplemente partículas de polvo y/o humedad en suspensión, delante de la lente de la cámara.

Para explicarlo de una manera simple: una cámara saca fotografías de lo que “ve”. Para que una cámara vea, como el ojo humano, necesita de luz. En este punto, podemos decir que una fotografía es la interpretación de los impulsos lumínicos que el ojo de la cámara recibe al momento de realizarla. Así, el flash, utilizado para iluminar y permitir que ese “ojo” vea, rebota en lo que tiene delante y así como el rostro de la Tía Tota aparece desfigurado en alguna toma familiar, los defectos que muchos terminan llamando Orbs no son más que aberraciones, reflejos en partículas de polvo y humedad que se mantienen en suspensión delante de la cámara.

Otro de los mitos de los Orbs dice que solo son captados por cámaras digitales porque “las entidades tienen la capacidad de imprimir su presencia en el aparato electrónico”. Pues que no solo suena como una reflexión volada, sino que cualquier fotógrafo que utilice cámaras analógicas puede decir que también salen estos Orbs en las viejas películas de rollo.



EN DEFINITIVA:

Los Orbs de los que hablamos son PARTICULAS EN SUSPENSION. Polvo, humedad, polen y todo aquello que pueda mantenerse suspendido en el aire por un rato. Entre los tipos de partículas que encontramos podemos también citar a las carbonosas, tanto finas como gruesas, que son emitidas con los gases de escape de vehículos, en especial de los que funcionan con diésel. Otro tipo de importantes partículas finas suspendidas en la atmósfera está constituido dominantemente por compuestos inorgánicos de azufre y de nitrógeno.

Una manera simple de ver estas partículas es al atardecer, a contraluz del sol o en la noche, con una linterna potente enfocando adelante. Simplemente verás cómo las partículas hacen su recorrido sin importar cuanto elemento holístico se les atache.

EL CINCO POR CIENTO

Claro que este breve artículo no pretende dar por tierra a los “otros” Orbs o esferas que suelen quitar el sueño a desprevenidos e investigadores de casos que escapan a la norma. Y hablamos de solo el cinco por ciento (o menos) de las denuncias y/o evidencias encontradas, sobre todo, en la web.
En la provincia de La Pampa, investigaciones relacionadas a esferas luminosas, dieron como resultado que los habitantes rurales de la zona restan importancia a sus apariciones por el simple hecho de formar parte de lo cotidiano. “Incluso les dan nombres o las clasifican por el color”, dice Oscar Quique Mario sobre lo que ha podido recoger en treinta años de testimonios sobre verdaderas las “bolas de luz” que surcan los espinosos montes de Calden. No solo eso, en una de sus constantes vigilias en el mítico paraje “La Araña”, dice haber visto una “pelota que flotaba siguiendo la ruta”.

Estos casos, así como las fotografías tomadas a objetos que poseen luz propia (obviamente sin flash), forman parte del reducido porcentaje de realidades entre los delirios. Y con este cinco por ciento, pienso, igual tenemos misterios para rato.

Fernando Silva Hildebrandt 

martes, 29 de julio de 2014

José Antonio Caravaca: la Teoría de la Distorsión (repensar lo imposible)





Toda la tarde con fiebre, en cama, pensando en misterios, el programa de radio, una fémina en particular y de paso mirando viejas películas de OVNIs. Los ratos en los que no duermo son confusos, la temperatura elevada tiene esa cualidad de nublar los sentidos, de ponerte en una suerte de trance en el que nunca sabes bien lo que estás haciendo. Así, las películas se llenan de protagonistas parecidas a la chica en cuestión (muy a pesar de lo variable del color del cabello), el programa de radio bien puede ser un show de TV y los misterios de la mente y el alma… siguen esquivos. Entonces repaso todo y me acuerdo de mi amigo José Antonio Caravaca.

Caravaca parece haber dado en algunas claves de las que persigo, se me ocurre, tras algunas tardes como esta y no puedo dejar de pensar en muchos, cientos de casos de encuentros con el misterio. Sucede que, con el tiempo, uno se pregunta: ¿qué es lo que están viendo? En rigor, cada testigo de hechos misteriosos tiene una visión distinta de lo sucedido en otros casos. Nunca vamos a encontrar —por ejemplo— dos humanoides exactamente iguales. Incluso en la cultura OVNI americana, donde tantos “grises” aparecen ante los incautos, las diferencias se hacen notar en esto de si tienen más o menos arrugas, si sus ojos son grandes o pequeños, si aparecen en una habitación o raptan al testigo en una carretera… las versiones de la realidad son siempre distintas y esto es interpretable desde el punto de vista personal. Claro, las construcciones mentales a las que llegamos tras años de experimentar el entorno de tal o cual manera nos condicionan a la hora de interpretar la realidad. Son verdaderos filtros que nos muestran un poco más de aquello, un poco menos de esto. Así, cualquier policía con un poco de experiencia en toma de declaraciones nos dirá que no importa cuántos testigos tenga un accidente de tránsito, las versiones son siempre distintas, aunque más no sea un poco.

Pero José Antonio tiene otra idea, para mí un poco pariente de las que ya barajaban John Keel y Jaques Valée, aunque personal y actualizada. El punto es interesante y lo llama: “Teoría de la Distorsión”.
“Es una idea que llevo planteando algún tiempo y que sobre todo aplico a los encuentros cercanos con los no identificados, que a mi parecer puede representar una de las pistas más fiables que tenemos los investigadores a la hora de establecer que puede esconderse detrás de todo este tipo de manifestaciones”, me dice con la seguridad del que se tira a la piscina porque sabe que tiene agua. “Hay que tener en cuenta que, más allá de los avistamientos lejanos de luces, de objetos desconocidos que no sabemos identificar, los encuentros cercanos con el testigo nos aportan muchísima evidencia, datos de lo que realmente estamos enfrentando”.


Claro que esos datos son esquivos. Están y no están, por definición. No se pueden tomar a la ligera los testimonios de casos que, la mayoría de las veces, suenan demasiado bizarros. Y es que, por más extraños que parezcan, muchos son los testigos que están convencidos de estar narrando un hecho real y no pocas veces se ha demostrado —polígrafo incluido—, que no mienten. Entonces, ¿se trata de un desvarío? ¿De un roce con el borde? ¿De un acceso real a otra realidad o una realidad expandida?


Como dije, Caravaca se ha hecho estas preguntas muchas veces, por eso considera que: “…el profundo análisis, el intenso estudio de todo este tipo de incidentes, puede traer luz sobre un enigma que llevamos ya más de medio siglo investigando. Hemos recopilado todo tipo de información referida a la aparición de estas extrañas naves y sus —no menos enigmáticos— tripulantes. Claro que al día de hoy seguimos sin poder acercarnos a la verdadera naturaleza del fenómeno”.

Datos, otra vez los datos. Pilas de hojas primero y terabytes de archivos de texto más tarde. Miles de casos investigados, analizados, comentados, desbancados, aprobados… pero la incertidumbre parece ser lo único que se mantiene. Como dijimos, no hay dos OVNIs ciento por ciento congruentes ni humanoides iguales y esto, en rigor, es directamente proporcional al dolor de cabeza de los investigadores. ¿Cómo establecer patrones más allá de lo genérico? ¿Cómo decir qué es lo que está pasando si siempre es “algo distinto”?
“De hecho —continúa Caravaca—, las numerosas aproximaciones que se han intentado hacer por parte de diferentes investigadores y agrupaciones para intentar establecer algún tipo de clasificación sobre la morfología de los humanoides (o de las naves) han resultado infructuosas porque, como digo, existen tantas naves y humanoides como testigos han narrado sus encuentros. Claro que tenemos que reconocer que hay ciertos paralelismos a rasgos generales, pero si analizamos uno a uno cada suceso, nos daremos cuenta que —al margen de que pueda existir un fenómeno real y tangible— parece que de alguna manera está muy vinculado a la psiquis humana y que, de hecho, el testigo puede ser una de las claves para saber qué se esconde detrás”.






Caravaca sigue hablando y llega a un punto que me resulta muy interesante: deja las diferencias de lado y se centra en las similitudes. Reconoce, entonces, que sí existen patrones y rasgos, pero están ligados directamente al comportamiento del fenómeno: “Lo que me llama poderosamente la atención es ver como existen cosas que parecen repetirse en todos los encuentros cercanos y que, de alguna manera, contradicen la máxima de algunos investigadores que plantean que nuestro planeta está siendo visitado por varias civilizaciones extraterrestres, lo que explicaría las diferencias en las morfologías observadas en los tripulantes y sus artefactos. Contradicen porque los comportamientos, la manera de interactuar con el testigo, en todos los casos y al unísono parecen seguir un mismo patrón de conducta, una cosa que a todas luces es ilógico. Que diferentes civilizaciones se comporten de la misma manera, como si todas se hubieran puesto de acuerdo, es imposible e ilógico”.


José Antonio dice que si se analizan los datos recopilados en diferentes partes del mundo es fácil darse cuenta que existen algunos comportamientos repetitivos: “…por ejemplo observar que los tripulantes de las diferentes naves toman muestras del terreno, comportándose como científicos o astronautas realizando algún tipo de estudio del suelo, algo que es interpretable por casi todos los testigos. Es presumible para un testigo pensar que una nave espacial procedente de otro planeta exploraría los alrededores al momento de llegar a La Tierra y son muchos los casos en que se ve a los tripulantes desembarcar no solo para explorar el terreno, sino que encima, para mayor desconcierto, lo hacen con herramientas muy similares a las que nosotros mismos tenemos. Palas, instrumentos para cavar en el terreno, para recoger muestras e incluso con bolsas, que de alguna manera me lleva al planteo de si no estamos frente a una representación, una pantomima, que se crea para que el testigo vea acciones fácilmente interpretables y que faciliten la asimilación de la experiencia”. Además, José Antonio sospecha que puede que sean métodos para generar cierto estado de tranquilidad en el testigo ante un hecho “totalmente desconcertante”. Este marco de normalidad también incluye reparaciones de vehículos: “Conocerás bien Fernando, multitud de casos de testigos que ven a los tripulantes del artefacto realizando tareas de reparación como si se tratara de un vehículo como nuestros automóviles que se averían en plena carretera, obligándonos a descender, abrir el capote y realizar reparaciones. Es chocante como, independientemente de la morfología de los humanoides, sean altos, bajos, velludos, con o sin ojos… todos, parecen entregarse a este tipo de situaciones que yo he definido, en mi percepción sobre el fenómeno OVNI, en la Teoría de la Distorsión, como los «arquetipos básicos reconocibles»”.


EL AGENTE EXTERNO
Caravaca sigue dando ejemplos de lo que considera, son los puntos más sobresalientes de muchos casos —usualmente— relacionados a la ufología. No me cuesta pensar en una historia dibujada, en cinco minutos, con base a estos «arquetipos básicos reconocibles». En mis libros y narraciones de ciencia ficción, no pocas veces los personajes se encuentran cara a cara con lo desconocido y, la mayor parte de las veces, lo hacen en un contexto medianamente clásico: una noche con o sin luna, en una carretera solitaria, un conductor escucha un ruido o ve un “flash” de luz. Entonces divisa lo que piensa que es otro automóvil, pero que termina siendo “el misterio” personificado. Claro que en toda buena historia existe un porqué, un significado que puede leerse entre líneas. A veces se lo da el personaje, a veces el mismo misterio. Y es ahí donde la pregunta se vuelve sobre sí misma: ¿Qué misterio encierra el misterio?


“Yo no identifico al creador de este tipo de encuentros como una entidad alienígena, entendida como un ser biológico que ha manufacturado su nave en algún recóndito planeta y que acude al nuestro para explorar”, dice José Antonio antes de destacar que su teoría intenta explicar muchos de los incidentes relacionados al OVNI pero tampoco intenta ser una respuesta global a todo lo que se ha podido recopilar sobre el fenómeno a lo largo de los años de investigación.


“Creo, en concreto, que en los encuentros cercanos estamos tratando con la presencia de un agente externo y desconocido, exterior al ser humano pero que, como digo, no es en sí parte de una civilización extraterrestre. Es una entidad, de la cual todavía no he podido acotar su íntima naturaleza pero que establece algún tipo de comunicación, algún tipo de simbiosis y sincronización con la mente humana, con la mente del testigo y de ahí… creo que este es el punto esencial de la Teoría de la Distorsión, de ahí extrae el material del propio testigo con el objetivo de conformar el contexto del encuentro cercano. Entonces, el encuentro no sería más que una grandiosa o espectacular puesta en escena, una proyección tridimensional, que incluso puede tener materia. El agente externo es capaz de crear lo que denomino “materia efímera”, que tiene por finalidad crear ese artificio, esa puesta en escena”. Caravaca remarca que es la mente del testigo, la información almacenada en el subconsciente, lo que utilizaría el agente externo para generar esta suerte de realidad alternativa, aunque medianamente familiar. “Esto se desprende de lo que ha vivido, lo que ha estudiado, visto en TV… eso explicaría también como algunos encuentros cercanos que se producen en lugares muy determinados, como zonas rurales, tengan ciertas características que no se ven en otro tipo de hábitat”.


En su blog destinado a este tema, José Antonio resume: “La Teoría de la Distorsión sugiere que los encuentros cercanos con OVNIs y sus tripulantes, son el resultado de una “Creación Mental Compartida” entre un agente externo desconocido y el inconsciente del testigo. Por tanto, el significado, repercusión y propósito de estas experiencias hay que buscarlo en el plano mental”.


LAS IMPLICANCIAS DE LO ABSURDO
No pocas veces hemos escuchado algo acerca de un caso que nos parece absurdo, incluso ridículo. La presencia de detalles que “no cuadran” con la idea que podemos tener de una civilización hiperdesarrollada no siempre arroja una duda sobre el hecho en sí, sino más bien sobre la interpretación del testigo. Es cierto que si nos encontráramos cara a cara con humanoides —digamos— un millón de años más avanzados, muchos de sus “hechos tecnológicos” nos parecerían magia hecha y derecha, incluso podríamos atribuir cierta divinidad a las actividades de estos supuestos seres. Pero sucede que la presencia de simples escaleras, hornos, tachas, chapas y tornillos alcanzan para dejarnos pensando en qué es exactamente lo que experimentaron estas personas que dicen haber tenido un encuentro con algo que, por lo general, catalogan como “superior”.
Le pregunto a Caravaca si su teoría cubre este problema y me dice que sí, que es justamente uno de los puntos que siempre le llamaron la atención y que no encuentra problemas para contenerlo dentro de la “Distorsión”.
“Estos detalles parece que están puestos, como decía incluso Jaques Vallée en uno de sus libros: “para restar credibilidad”, y de hecho, se le ha querido dar una gran entidad a este factor absurdo que rodea estos encuentros pero que dentro de la Teoría de la Distorsión, como veremos, tiene una simple explicación”. Le pregunto entonces por algún caso que represente con claridad adonde apunta y comienza a nombrar algunos, hasta que se decide por uno que titula como el de una “ballena metálica que se tragó a un ufonauta”. En ese instante comprendo adonde se dirige y lo escucho con atención.

EL CASO DE WILLIAM LAXTON 
 “Uno de los mejores ejemplos es el de William Laxton. Su caso comenzó sobre las cinco y media de la mañana del 23 de marzo de 1966, en un tramo de la autopista 70, entre Oklahoma y Texas, cuando conducía en dirección a su trabajo. Era profesor en la Base Sheppard de la Fuerza Aérea de Wichita Falls, en el estado de Texas. De pronto el testigo es sorprendido por una gran luminosidad que divisa sobre el asfalto. Antes de que pueda comprender de qué se trata, se presenta una extraña maquina alargada, frente su vehículo, atravesando el camino en un ángulo de 45 grados; lo que le impide el paso. El artefacto parecía estar compuesto de aluminio y —calculó— tendría unos 22 metros de largo por 2 y medio de alto. Contaba en su costado con una ventanilla en forma de ojo de buey y se apoyaba en cuatro patas. En su parte superior se distinguía una antena de unos dos metros doblada hacia atrás. Lo más curioso de la aeronave es que tenía forma de pez, dividido en cuatro secciones iguales.


 El testigo detuvo su furgoneta a unos 90 metros de su posición y se aproximó a pie hasta unos pocos metros del objeto, la extrema luminosidad del fenómeno le permitió ver toda la escena con claridad. Laxton narró que había cuatro luces muy brillantes en ambos lados. En sus propias palabras: «brillo suficiente para que un hombre pueda leer un periódico a una milla de distancia». Aquella cosa parecía estar iluminada por dentro y tenía una burbuja de cristal en la parte delantera, de un metro de diámetro, que al testigo le pareció similar a la carlinga de un avión B-26. En su parte posterior tenía una estructura horizontal de unos 76 cm de largo como una “especie de estabilizador de cola”. En la parte inferior del objeto distinguió una compuerta de unos 120 centímetros de alto y 60 centímetros de ancho. También vio una escotilla que estaba abierta y por la que salía una luz blanquecina. Pero las sorpresas fueron en aumento ya que bajo el aparato pudo observar a un humanoide vestido como un militar. Él lo describe como un traje de dos piezas de color verde, incluso llevaba una gorra de baseball y una linterna en la mano. Y ahí volvemos a lo anterior cuando hablamos de los «arquetipos básicos reconocibles» por parte del testigo, porque inmediatamente se le viene a la cabeza que aquel humanoide, en ese contexto, ha tenido algún tipo de avería y está intentando reparar la aeronave.
Pero ahí no termina la extrañeza del incidente porque incluso Laxton llega a ver, en el hombro del humanoide, unas insignias que son muy parecidas a las de un Sargento Mayor del ejército norteamericano. Además, en los laterales de la nave el testigo ve letras y números. Una especie de “TL”, un 4, un 7, un 6, un 8… y en ese contexto, nada parece tener lógica. Entonces terminamos hablando del factor absurdo, de cómo en una pretendida nave extraterrestre encontramos letras, números e incluso la apariencia de su tripulante es congruente con la de un militar que lleva galones en los hombros. Para concluir la historia, el objeto despega haciendo un sonido como de taladro y se aleja a gran velocidad. Incluso un camionero da su testimonio más tarde confirmando el despegue de un extraño artefacto. Fíjate que el caso tuvo tal consideración que fue investigado por la Fuerza Aérea norteamericana y Laxton, que como dijimos trabajaba en una base en Texas, fue considerado como un testigo de alta calificación.
Dentro de la Teoría de la Distorsión, si la aplicáramos a este suceso, veríamos que el agente externo, cuando entra en comunicación, cuando sintoniza la mente del testigo, lo primero que obtiene es una ingente información de aspecto militar. El detalle de los galones nos da la pauta de que este agente externo ha extraído la imagen del subconsciente del testigo y la plasma en ese escenario que crea para la ocasión”.







Me pregunto (y le pregunto) si en algún momento estamos rozando la posibilidad de un estado alterado o alucinatorio: “Quiero dejar en claro que en ningún momento estoy hablando de alucinaciones o de problemas mentales de los testigos. Estoy hablando de que existe un agente externo que, de alguna manera, es capaz de crear esta aparición con la información que extrae del subconsciente del testigo y la plasma utilizando sus propios engranajes. El testigo en ningún momento es consciente de estar siendo la fuente de documentación para ese escenario que está presenciando con sus propios ojos”.


LA MENTE, SIEMPRE LA MENTE

Lucía Cinquepalmi, una respetada psicóloga de la Universidad Nacional de La Pampa que entrevisté alguna vez me dijo que “No somos los mismos a partir de que nos damos cuenta”. La nota venía a causa de unos supuestos casos de “visitantes de dormitorio”, bastante distintos entre sí aunque congruentes con lo que hablamos con José Antonio.
Ahora fiebre baja, estoy temblando… o quizás sea que me imagino en la piel de estas personas al momento de enfrentar lo desconocido. Sea real, sea un truco de la mente, el espanto no debe ser poco. Imagino lo que habrá sido para ellos “darse cuenta” de que algo inexplicable les había pasado, aceptar que la realidad ya nunca sería la misma. Y lo digo con mucha seriedad. No importa si sucedió o no… importa si es real para el testigo, la mella que deja el evento se hace palpable en sus accesos a la ansiedad o en esa mirada distante, la del que ya no se sorprende con nada. De cualquier manera es un trance que hay que llevar en los hombros.


Pero supongamos por un momento que contamos con todas las pruebas para asegurar que estos casos son reales y que la teoría de Caravaca es ciento por ciento acertada: ¿entonces? ¿Acaso estas entidades tienen la capacidad de abrir un puerto secreto en la mente del testigo? ¿De enchufar un cable imaginario por el que trasmiten y descargan los datos que les interesan?


“Si, yo creo que esa es la clave de este tipo de experiencias. La comunicación que se establece entre la mente del testigo y el agente externo. Evidentemente, el testigo, en el momento en el cual se está produciendo la experiencia, no puede ni siquiera imaginar que muchos de los elementos que está observando están siendo aportados por su propio subconsciente. Distorsionados, de ahí la Teoría de la Distorsión, ante sus propios ojos para que formen este episodio de supuesta visita extraterrestre. El agente externo quiere que ese sea el mensaje, es la historia inducida que quiere que creamos, como hace siglos intentaba disfrazarse de apariciones fantasmales o cualquier otro tipo de sucesos paranormales”.
Esto me recuerda a los íncubos y súcubos, a kappas y duendes, y muchas otras leyendas que, en distintas partes del planeta, se mantienen vivas con el folclore y el miedo. “Existen interesantísimos paralelismos con las investigaciones realizadas a finales del siglo XIX y principios del XX por los parapsicólogos, en todo lo referente a lo mediumico y a los contactos con el “más allá”, que tienen una semejanza extraordinaria con ciertos aspectos del fenómeno OVNI. Pero como tu bien indicabas Fernando, la comunicación, cuando el agente externo es capaz de profundizar en nuestro subconsciente, logra extraer la información”, y agrega que para exponer un ejemplo, es buena idea pensar que al agente externo es un maestro en un aula donde los testigos son los alumnos. Entonces, el agente pide que se haga una narración con tres elementos dados: un bosque, un duende y un castillo. Las bases siempre van a estar pero las historias serán indefectiblemente distintas gracias a lo que sus mentes harán con estos elementos dados. Diferentes capacidades creativas, formaciones y hasta humores pueden devenir en historias muy, demasiado dispares. Caravaca dice que este principio lo aplica a los encuentros cercanos y lo llama la “creatividad onírica”, puesto que se producen creaciones parecidas a las que experimentamos cuando dormimos, ese momento en que —siempre bajo supuestos incluso para la ciencia— se libera el subconsciente.


“Y volvemos a lo absurdo. Porque podemos imaginar que conducimos nuestro vehículo y que este tiene solamente una rueda. Durante el sueño esto nos parece una cosa absolutamente normal y solo al despertar nos damos cuenta de lo absurdo, de lo incoherente de haber conducido un coche con una sola rueda. Pues este tipo de detalles los encontramos incrustados dentro de las experiencias OVNI”, e insiste en que para cualquier investigador sería muy difícil encontrar un sentido a los detalles más bizarros del caso Laxton. Pero sucede que el testigo reúne en su mente esta información relacionada a los uniformes militares y linternas: “…por lo tanto podríamos hablar de una creación onírica, con los datos que tiene el testigo pero que son distorsionados para que el testigo no reconozca sus propios pensamientos en la interacción. De hecho es importante destacar que la participación del agente externo hace que la mente no aporte demasiado material incoherente. Porque entonces tendríamos noticias de incidentes en los que el testigo hubiera visto a su madre en los controles de un objeto volador. El agente externo, como director de la creación, establece un papel de controlador y evita todo este tipo de imágenes que se podrían producir en el caso de que la mente humana fuera la única que está creando las situaciones”.

INMERSO EN LA DISTORSIÓN Y LOS FENÓMENOS PARASITARIOS
A esta altura me queda claro que la teoría de la distorsión cumple en llenar huecos que parecían imposibles. Es una teoría elegante, en la que se propone explicar con cierta simplicidad una serie de hechos complejos y desconcertantes. Quizás, como dice José Antonio Caravaca, no aplique todos y cada uno de los casos o variantes dentro del tema OVNI —y por qué no paranormal—, pero se acerca bastante a poner el Norte en una idea más o menos general: “algo está jugando con nuestras mentes”.
Claro que para finalizar este capítulo me encantaría tener una respuesta, una pista al menos de qué es ese “algo”, pero se me hace muy complejo imaginar de que se pueda tratar. Si estuviera escribiendo un libro de ciencia ficción me tiraría por el lado de la presencia de entidades interdimensionales que, de vez en cuando, son capaces de interactuar con nuestra realidad o que nosotros mismos, ante ciertos estímulos electromagnéticos somos capaces de exponernos a esas interacciones. Como sea, necesito preguntarle a Caravaca que piensa, que considera que puedan ser estos «agentes externos».
“Es la pregunta del millón, Fernando. Pero la verdad es que este quizás sea el asunto más complejo a la hora de dilucidar que puede esconderse detrás de este tipo de manifestaciones. Ya decía al principio de nuestra charla que quizás dentro de la amplia casuística ufológica podamos tener incluso la presencia de fenómenos totalmente diferenciados, y lo que estamos intentando es arrojar luz concretamente sobre este tipo de manifestaciones que hemos observado en multitud de encuentros cercanos. A mi entender, cuando hablamos de «agente externo» nos referimos a algún tipo de entidad, de energía, que quizás tenga alguna relación con el inconsciente colectivo que tan bien definió Carl Gustav Jung. Incluso diría que podría ser un fenómeno del tipo parasitario, que necesita la interacción, esa comunicación de la que hablábamos entre la mente de los testigos y este operador, que necesita la creación de estas vivencias”.

Lo escucho y pienso en cuantas veces necesitamos de alguien más para sentirnos mejor, entonces recuerdo que tengo fiebre y vuelvo a la cama. Me pregunto si algo, ahí afuera, necesita de nosotros para cumplir con un fin esquivo, o simplemente divertirse un rato. Lo medito, lo doy vuelta, pero solo queda esa sensación brumosa de la Distorsión.


Fernando Silva Hildebrandt
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Para más contenidos de José Antonio Caravaca:
*Teoría de la Distorsión (blog): http://caravaca101.blogspot.com.es/
*Esos misteriosos objetos celestes y sus tripulantes (blog): http://caravaca.blogspot.com.ar/

domingo, 27 de abril de 2014

"Desacreditación y conspiraciones, otra mirada a una realidad esquiva", con Joaquín Abenza



La realidad es un concepto y los conceptos una representación de la realidad. Por eso, al leer y encontrar algunas noticias en la red de redes, no puedo evitar preguntarme ¿Qué es lo que realmente sucede aquí?

No es extraño encontrarse con absolutos desconocidos que claman tener información de primera mano de… absolutamente todo. Desde bandas de rock hasta bancos internacionales, en todos los ambientes parece haber gente dispuesta a filtrar información “desconocida” por las masas. En la mayoría de los casos, estos datos son fraudulentos, meros intentos por llamar la atención con un supuesto acceso a realidades paralelas. Y no es nada nuevo, el “iluminado” es aquel que conoce algo oscuro, que es consciente de cosas que son vedadas para la mayoría, y es una figura que se repite a través de los siglos en la historia del hombre. En tiempos en que la comunicación era tan difícil como la Edad Media —o incluso el siglo XIX—, uno podía darse el lujo de inventar alguna historia lo bastante convincente y disfrutar de las miradas de asombro y respeto. Uno esperaría que hoy eso no suceda, pero resulta que la hipercomunicación no ayuda a aclarar nada. Pero no vamos a repasar historia, al menos no por hoy.


Lo que me sorprende es encontrar que figuras de gran impacto en los medios internacionales hablan de cuestiones, al menos, estrafalarias. Que uno de los primeros hombres en pisar nuestra luna hable de vida extraterrestre es comprensible y uno puede imaginar —sin mucho esfuerzo— que Edgar Mitchell sabe de lo que habla cuando jura y perjura que: “Soy uno de los pocos que ha tenido el privilegio de estar dentro del asunto y estar enterado sobre el hecho de que hemos sido visitados en este planeta y que el fenómeno OVNI es real, a pesar que esto haya sido encubierto por nuestro gobierno por largo tiempo”.


Pero es distinto cuando una ex jurista del Banco Mundial, denunciante de gravísimos hechos de corrupción, sale a decir que sociedades secretas de “homínidos no humanos con cráneos gigantescos” controlan el destino de nuestro planeta o cuando un ex ministro de defensa de un país de miembro de la OTAN asegura que todo el tema del Majestic 12 no solo es real, sino que debemos agradecer a extraterrestres muchos de los avances de la ciencia en los últimos años.


Las declaraciones:
Karen Hudes, es ex jurista del banco mundial y denunció hace unos meses un complejo sistema de corrupción con tintes de conspiración en la economía mundial. “Los poderes del capitalismo financiero tenían un objetivo de largo alcance, nada menos que crear un sistema mundial de control financiero en manos privadas capaz de dominar el sistema político de cada país y la economía del mundo en su conjunto”, dijo a The New American, en una nota donde agregó que estaba lista para denunciar al Banco Mundial por hechos de corrupción.


Esta postura, al menos explosiva, llevó a muchos de los paladines de la verdad a destacar la valentía de Hudes y su compromiso con el deber público de las instituciones. Sin embargo, muchos de los que la defendieran buscan hoy separarse de sus cavilaciones gracias al hecho de encontrar sus más recientes declaraciones como “disparatadas y fuera de contexto”.


La misma Hudes, en comunicación con Red Ice Radio, aseguró estar tras la pista de unos seres homínidos que controlarían el poder mundial desde “la última glaciación”. Desde su punto de vista es notoria la presencia de estos conspiradores “no humanos” detrás de los planes de dominio económico mundial: “La teoría tiene que ver con que si miras las fotos de las esculturas de Akenatón, si miras a sus hijas, verás que ellos tenían unos enormes sombreros y eso era para ocultar sus cráneos, gigantescos. Son homínidos, pero no son seres humanos. Son muy inteligentes aunque no creativos, son matemáticos. Acumularon poder en principios de la edad de hielo y una de las cosas que dice este científico, que se llama Eduard Spencer, es que muchos museos tienen guardadas algunas de estas calaveras de cráneo alargado, a las que llaman “cabeza de cono” en tono de broma. Algunos dicen que hay más de una especie. Pueden reproducirse al copular con mujeres humanas, pero sus hijos son estériles. Por eso no vemos más de estos homínidos por ahí”.




Karen no se queda ahí, como dije, asegura estar llevando adelante una investigación respecto a estos supuestos seres: “Compartí esta información con un hombre de Portugal  que tuvo una reunión con un banco. Él nos envió un e-mail al otro día y nos contó que había una persona con una cabeza enorme y grandes ojos azules en la reunión. Parece que ahora estos homínidos se muestran deliberadamente”.


Al mismo tiempo, Paul Hellyer, ex Ministro de Defensa de Canadá, país miembro nada menos que de la OTAN, asegura que “La realidad es que ellos (los alienígenas) han visitado la Tierra por décadas y milenios, contribuyendo considerablemente al conocimiento humano”. Sus declaraciones han calado profundo en el nervio conspiranoico mundial y no es para menos. En una conferencia reciente, Heyller decía: “Hace décadas, visitantes de otros planetas nos advirtieron hacia donde nos dirigíamos y ofrecieron su ayuda pero, en cambio, algunos de nosotros interpretamos las visitas como una amenaza y decidimos disparar primero antes de preguntar. Ellos, los militares, deben haber estado tan paranoicos que sintieron la necesidad de usar su tecnología para combatirlos, en vez de darles la bienvenida como socios para el desarrollo”.




La vuelta de tuerca de Joaquín Abenza:

Joaquín Abenza no solo es un gran investigador y comunicador, tiene un detalle que a mi parecer lo hace brillante: es tremendamente analítico con lo que se le presenta. Mientras realizaba la producción de esta nota, que fue presentada en Puente 2001 unas semanas atrás, le pregunté a Joaquín por su opinión. Lejos de subirse al tren de los “misterios revelados” por grandes personalidades, Abenza encuentra en estos dichos una interesantísima conexión con la manipulación mental y la desacreditación:


“No sé si soy mal pensado pero yo creo que este tipo de declaraciones, lo que consiguen rápidamente es que esta persona pierda toda la credibilidad de lo que ha hecho anteriormente. Entonces, si tú quieres hoy en día “llevar a una hoguera” y desacreditar a alguien, la mejor manera es que esta persona cuente públicamente alguna de estas cosas. A partir de ese momento la mayoría de la gente deja de creer en sus testimonios y todo lo que hace con posterioridad queda en tela de juicio. Yo creo que o son obligados a decirlo, o son manipulados para decirlo… o no sé de qué manera consiguen que hagan estas declaraciones, pero en el momento que lo dicen la mayor parte de la gente deja de creer en ellos. Por supuesto, los fanáticos van a creer al pie de la letra y van a reforzar que los que no son fanáticos no se lo crean, que es lo que se persigue por parte de los poderes establecidos”. Dice Joaquín y se le nota la fascinación en la voz. También se hace evidente que se ha sentado a reflexionar sobre estos temas más de una vez cuando agrega que: “Yo creo que es muy fácil manipular a las masas y a los individuos. Yo creo que es muy sencillo y no hace falta tampoco ningún misterio, simplemente es cuestión de conocer bien la psiquis humana, de saber cómo llevar a la gente a hacia los entornos donde puede caer rendido en la voluntad del que los lleva y pienso que tenemos muchísimos ejemplos. Fijate como un señor que en principio parecía que no era demasiado atractivo para llevar a nadie a ningún sitio, llevó al pueblo alemán, un pueblo culto e inteligente donde los haya, a una cruzada demencial, estoy hablando de Adolf Hitler. Y si esto ha pasado en la historia con pueblos tan cultos, por qué no puede ocurrir con personas con menos capacidad, o con pueblos con menos cultura. Entonces para mí, el hecho de que se manipule no es algo nuevo, se está manipulando hace mucho tiempo, con programas de televisión, con temas deportivos, con temas —por supuesto— políticos y creo que mucha gente, desgraciadamente, entra y se deja llevar. Esto, las grandes compañías internacionales lo están haciendo hace mucho tiempo, quizás por razones comerciales, y otras no tan confesables. Yo estoy convencido de que hace tiempo que nos están manipulando y creo que lo difícil es quedarse aislado, porque aunque creamos que lo estamos, es muy difícil mantenerse al margen de todo. De alguna manera, algunas veces nos manipulan a los que creemos que no estamos manipulados”.


Le digo a Joaquín que me molesta que, muchas veces, el tema elegido está relacionado a la existencia de visitantes del espacio exterior. Que de existir un listado de tema "potables para la desacreditación", es este uno de los más aceptados.


"También es verdad que si una de estas personas contase que una civilización extraterrestre ha venido y que de alguna manera ha habido algún contacto con una cierta lógica y demás, pues que seguiría sin creérselo la mayoría de las personas pero tampoco se les rechazaría tan de raíz como cuando cuentan las cosas tan estrafalarias que normalmente suelen contar. Es que no me creo que una civilización extraterrestre tenga que ponerse en contacto con los Gobiernos del mundo para secuestrar personas. Es un absurdo, porque si quieren lo hacen, sin necesidad de pedirle permiso a nadie. No creo que ese tipo de tipología tan estrafalaria se presente de esa forma y la verdad es que no es tanto el mensaje sino la estética del mensaje. Yo creo que lo que cuentan estas personas acerca de lo que hacen o como son estos seres, pues hace que se pierda totalmente la credibilidad en la historia. Si alguien cuenta que ha visto bajar una nave, o un artilugio, y que de este ha bajado un ser con una escafandra, o lo que sea... pues que yo creo que alguien le va a creer, quizás no la mayoría, pero alguien va a decir «¿porqué no?». Pero claro, si te dicen que hay como una especie de contubernio con los Gobiernos del mundo para que a cambio de seres humanos nos den tecnología... yo no me lo acabo de creer y veo que se hace con esa intención, de desacreditar. Sobre todo porque quien termina diciendo algo de esto es alguien que antes dijo antes que podía ser interesante, y por ahí yo creo que viene cierta manipulación y que se consigue ciertamente ese efecto, y es que cualquiera que advirtiera al resto de la humanidad que estamos siendo manipulados termina siendo dejado en entredicho mediante una manipulación que le lleva a decir cosas absolutamente absurdas".

Complejo, muy complejo:
Alguna vez me enteré que no hay mejor manera de esconder una verdad que entre dos mentiras. La manipulación, sea a favor de quien sea, es moneda corriente y no hace falta más que comprar un matutino cualquiera para notar como se destacan algunas noticias sobre otras, dependiendo los intereses que se jueguen en medio. Así, las declaraciones de Hude y Heyller bien podrían ser una realidad indiscutible o el fruto de un sistema de desacreditación aceitado por siglos del estudio de la psiquis y los resultados de esto en la mal llamada “opinión pública” (quizás uno de los tipos más efectivos de manipulación).
Me pregunto, de nuevo, de qué va todo esto, pero sobre todo A FAVOR DE QUIÉN ESTAMOS JUGANDO. Es que me quedó frase de Joaquín dando vueltas y, debo decirlo: me ha quitado el sueño un par de noches: “De alguna manera, algunas veces nos manipulan a los que creemos que no estamos manipulados”.


Fernando Silva Hildebrandt

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Para más contenidos de Joaquín Abenza: http://www.joaquinabenza.com/

Fuentes: Karen Hudes en The New American: http://www.thenewamerican.com/economy/economics/item/15473-world-bank-insider-blows-whistle-on-corruption-federal-reserve
Karen Hudes en Red Ice: https://www.youtube.com/watch?v=3cIDKZkLY7c
Paul Heyller declaraciones:  https://www.youtube.com/watch?v=wrJiCKj3BsE

lunes, 17 de marzo de 2014

No voy en tren... voy en avión, con Ashtar.

No es mi intención "subirme al avión” malayo desaparecido hace ya más de una semana. Mucho menos llamar la atención por medio de un hecho que, sea como sea, parece contener no solo un misterio, sino la fatídica carga del destino de 239 personas que (nunca mejor dicho) se desvanecieron en el aire.

Por el contrario, encuentro aberrante que se utilice el hecho como carne podrida para las moscas. Utilizar el desastre y la miseria humana para vender periódicos no sería nada nuevo, pero encontrar noticias falsas que solo buscan juntar unos cuantos clicks o instalar (de paso) un programa malicioso en el ordenador del curioso… bueno, me parece demasiado. ¡Pero no! ¡Aun hay más!

Los hechos y el misterio

Sin dudas los hechos nos hablan de misterio, puro, duro y real. La clave: nadie sabe que pasó con el vuelo. Se han escrito y descrito todas las variables habidas y por haber: secuestro, accidente, incidente… todas las posibilidades parecen tener sus puntos a favor y en contra pero lo poco que se sabe es que en medio de la era de la tecnología y el rastreo casi absoluto el vuelo MH370 permanece desaparecido.

Lo bizarro

De todo lo dicho un poco más arriba podría escribirse un libro. Ese breve resumen sirve como punto de partida para una buena novela de misterio, o alguna curiosa remake de la famosa serie Lost. Pero nada, sobre todo tomando en cuenta lo terrible las posibles consecuencias para los pasajeros, llega a ser bizarro. Claro, hasta que aparece el inefable Comandante Ashtar.

Ashtar Sheran: "Paren las rotativas".
“El avión lo tenemos nosotros” declara un comunicado adjudicado a la famosa Federación Galáctica. En este punto pienso que debería cerrar esta nota, apagar la luz de mi estudio y dedicarme a la cría de peces el resto de mi vida, pero sucede que el titular es tan bizarro que varios supuestos contactados han salido al cruce, mostrando las palmas de las manos antes de lanzar un serio: “no tenemos nada que ver con esto”.

Entonces, no queda más remedio que sentarme a ver como es que —quienes apoyan y reniegan de estas supuestas declaraciones— se las arreglan para salir airosos. Ya no se trata de tres naves viajando hacia la Tierra que nunca llegan (desde hace unos cuarenta y cinco años que las esperan…), tampoco de reuniones dedicadas a “sanar la tierra” con un rayo en bola, verde y muy imaginario, enviado por el espíritu de algunos (no todos) contactados flotando en orbita geoestacionaria. No, esto es mucho más bizarro y necesito prestarle atención para que, en el momento en que este blog mute en libro, pueda citar algunos de los hechos más ridículos jamás adjudicados a supuestos extraterrestres.

Los “contactados” más creíbles que conozco se han mostrado horrorizados y no puedo dejar de darles la razón al leer el comunicado. Les dejo un extracto: “Afortunadamente, con el proceso de ascensión tan en puerta, el Padre dio luz verde a la intervención sin esperar más la desclasificación que debía ser anunciada por Obama. Así que con la anuencia del UNO, Ashtar mandó una nave a Ucrania obligando a las partes (incluyendo a Putin) a retirarse. Acto seguido el vuelo 327 de Malaysia es secuestrado por naves de la Federación Galáctica y llevado al centro del planeta, a Agartha donde los tripulantes, todos trabajadores de la Luz advertidos de antemano, se encuentran sanos y salvos”.

Creo que no es necesario decir nada más.

domingo, 16 de marzo de 2014

Richard Hoover: "Tengo pruebas irrefutables de vida extraterrestre"



“Estoy absolutamente convencido de que la vida no está restringida solo al planeta tierra”, es lo que dice Richard Hoover, astrobiólogo retirado de la NASA, en una reciente entrevista realizada, dentro del contexto de la edición 2014 del “Congreso OVNI Internacional”, por un canal de Youtube apodado “Open Minds” (Mentes Abiertas).

La mera aparición de este científico presentando el que dice es su “paper definitivo” sobre la existencia de vida extraterrestre es, desde el vamos, llamativa. Pero aun lo es más la vuelta de tuerca del congreso, donde comparte cartel con personajes cuestionables y cuestionados de la cultura ufológica internacional.

Para el que no lo sepa, quien suscribe es productor periodístico y co-conductor de un ciclo radial centrado en ciencia y misterios, donde se hace un eje especial sobre el tema OVNI. Personalmente, considero que existen grandes investigadores, personas intachables que recolectan datos de manera incansable y luchan contra viento y marea para revelar las verdades de algo que, como dijo Fabio Zerpa: “dejó de ser un fenómeno para convertirse en una realidad”. Incluso con esta base, me resulta llamativo que el ganador del premio “Inventor del año” (1992), prefiera este ambiente al de un foro universitario, o la Journal Of Cosmology a una revista científica establecida.

Algunos dirán que se trata de una cuestión política. Que a los científicos más ortodoxos no les gusta que les mojen la oreja con preguntas incómodos. Otros dirán que Hoover perdió el norte y quiere “probar a toda costa” que el trabajo de su vida tuvo frutos. Como sea, me encargué de traducir los puntos más relevantes de la nota para dejarlos a vuestra consideración.

Las conclusiones quedan a cargo del prisma con que se mire.

LA NOTA

Periodista: Profesor, ¿que es lo que lo convence de que la vida no está restringida solo a la tierra?

Hoover: Estoy absolutamente convencido de que la vida no está restringida solo al planeta tierra, porque encontré los restos de formas de vida que son absolutamente, en conclusión, extraterrestres. El meteorito de Orgeuil, que aterrizó en Francia en 1864, el meteorito de Murchison, que cayó en Australia en 1969, no hay discusión en la comunidad científica de que esos sean meteoritos y de naturaleza extraterrestre.

Lo que sucede es que cuando tomo uno de esos meteoritos y lo abro bajo condiciones muy precisas de esterilización, y lo pongo en un microscopio electrónico con la superficie recién abierta… bueno, encuentro los obvios y reconocibles restos de entidades biológicas. Y eso me ha probado que, desde que estos restos están metidos dentro de la superficie recién abierta del meteorito, sucede que son los restos de microorganismos… y por lo tanto representan vida.

Periodista: ¿Y por qué algunos científicos dicen que en realidad lo que está encontrando son microorganismos que están allí como resultado de la contaminación recibida cuando el objeto golpea el suelo?

Hoover: La única explicación es que, o no leyeron los trabajos que publiqué o, si es que los leyeron, simplemente no los entendieron. Y la razón por la que puedo decir que estos organismos son extraterrestres es que con el microscopio de escaneo electrónico que uso es posible determinar la abundancia relativa de los diferentes elementos que están presentes en los restos fosilizados. Puedo ver elementos como el Boro y cuando miro esas muestras tienen las características morfológicas de las cianobacterias y de otros tipos de entidades microbianas reconocibles. Entonces las enfoco con el rayo de electrones en el punto particular del filamento. Entonces, la radiación que sale, los rayos x que salen, son analizados por los elementos en el mismo microscopio y esto me da como resultado que tienen tanto de carbono y tanto de oxígeno y tal cantidad de magnesio y sulfuro y así… pero el punto es que en estos restos fosilizados es casi imposible encontrar niveles detectables de Nitrógeno, y eso es profundamente importante ya que todas y cada una de las cosas vivientes en la Tierra contienen nitrógeno. Tienen que tener nitrógeno para los aminoácidos, tienen que tener nitrógeno para las proteínas y tienen que tener nitrógeno para cada ADN, en cada área en cada molécula y en cada célula.

Cuando un organismo vivo muere ese nitrógeno, lentamente, se separa y vuelve a la atmósfera como gas de nitrógeno, pero ese es un proceso muy largo que lleva millones de años. Estos meteoritos de los que hablamos llegaron desde 1864 a la fecha. Murchison aterrizó en 1969, otro el 29 de diciembre de 2012… así que estos meteoritos no tuvieron la posibilidad de estar en la Tierra el tiempo suficiente como para que algo se haya metido dentro después de la caída y que el nitrógeno haya desaparecido. Cualquier cosa que se haya arrastrado dentro del meteorito de Orgueil después de 1864 tendría nitrógeno detectable.

Periodista: Algunos dicen que se trata de contaminación de laboratorio.

Hoover: Verás, no soy el único que investiga estos meteoritos. En realidad han sido estudiados por científicos desde que llegaron, muy extensivamente, porque son Condritas Carbonáceas; extremadamente raros y preciosos. El tema es que cuando los científicos los estudiaron encontraron todo tipo de cosas excitantes en ellos: aminoácidos, moléculas biológicas muy importantes y complejas. Por ejemplo encontraron bases nucleares, encontraron Uracilo, encontraron Adenina, Guanina… pero no encontraron Citosina ni Timina. Ahora, estas cinco bases nucleares son críticas porque son esenciales en moléculas de ADN y moléculas de ARN y no conocemos ninguna forma de vida en la Tierra que pueda existir sin ADN y ARN. Bueno, los virus existen sin ADN pero todas las células, bacterias y arqueobacterias, todas las células procariotas y eucariotas requieren de los dos: ADN y ARN. El problema es que no puedes tener ADN y ARN sin tener las cinco bases nucleares. Así que si una cianobacteria se metió en un meteorito en 1864, deberíamos haber encontrado las cinco bases nucleares y todos los veinte aminoácidos proteicos… eso si fueron contaminados por la biología moderna. No hay posibilidad de que se hayan contaminado con biología moderna y dejar afuera al mismo tiempo las biomoleculas que son cruciales para la vida.



RESUMIENDO:

Hoover presenta datos que la gran mayoría de los científicos que recibieron el trabajo ponen en duda. La primera punta de la piedra de la discordia se presenta porque según Martin Brasier (Oxford UN), "En terminos de técnica, son necesarias varias para la comprobación. El Microscopio de Escaneo Electrónico (MEE) es conocido por hacer que agentes contaminantes se vean naturales en cualquier roca. La técnica es pobre, en la mayoría de los casos, para detectar carbono y nitrógeno". Además agrega que: "En terminos de Nitrógeno, los diferentes materiales orgánicos pierden Nitrógeno en diferentes medidas, dependiendo del organismo y el contexto. Además, el Nitrógeno no puede ser medido correctamente con un Microscopio de Escaneo Electrónico".

Ximena Abrevaya, astrobióloga argentina y jefa de un proyecto internacional de investigación de vida extraterrestre nos lo explica mejor en una nota en este mismo blog.

Solo queda preguntarse por las motivaciones de Richard Hoover para lanzar al mundo, casi en un grito, que tiene "pruebas irrefutables" de vida extraterrestre. Quizás, en ese aspecto tan humano, encontremos más que lo que esperamos encontrar.

jueves, 13 de marzo de 2014

Ximena Abrevaya: ¿Y si fuera verdad?


Ximena me dice que la relajan nuestras entrevistas. Tiene muy en claro que más allá de su trabajo en el laboratorio parte de su vida pasa por la divulgación científica, y lo disfruta. “Espero hacer un aporte importante a nuestro país ya que el campo de la Astrobiología no está muy desarrollado”, me dice, con la seguridad del que deja todo para ponerlo todo. Y yo la creo capaz de hacerlo.



El caso Hoover


La excusa para esta comunicación es una de las noticias que viene dando vueltas en los medios desde las primeras semanas de 2014. Richard Hoover, astrobiólogo retirado de la NASA, presentó un trabajo en el que sostiene poseer “pruebas irrefutables de vida extraterrestre”. Sus argumentos —para el que poco entiende de Astrobiología— suenan lógicos y consistentes, pero además sucede que Hoover tiene con qué hacer pie en la lodosa laguna de la ciencia de frontera.

Galardonado en 1992 como el “Inventor del año” por la misma NASA, reconocido como autoridad a nivel internacional en el estudio de las diatomeas y creador del grupo de astrobiología en la misma agencia, Hoover es un peso pesado. Pero eso no es todo: el hombre es elocuente: “Estoy absolutamente convencido de que la vida no está restringida solo al planeta Tierra porque encontré los restos de formas de vida que son absolutamente, en conclusión, extraterrestres”, dijo la semana pasada a un medio estadounidense. 


Hoover es claro y conciso pero quiero saber más, por eso hablé con Ximena Abrevaya del trabajo que presentara su colega en el Jornal de Cosmología. Esto fue hace una semana, en medio de una charla de amigos y con poca información de por medio. Entonces aclaró que “es muy pesado” lidiar con las implicaciones, en caso de que fuera evidencia real. Ella misma lanzaba la posibilidad al cosmos… “¿Y si es verdad?”, me decía, antes de desaparecer unos días para seguir con sus propios experimentos.


Es que Ximena forma parte de los escasísimos biólogos dedicados en Latinoamérica al estudio de posibilidades de vida extraterrestre. Su campo, la Astrobiología, recién comienza a florecer por estas latitudes de la mano de proyectos que hace solo unos años eran impensables. Y Ximena se encuentra hoy en la difícil aunque apasionante posición de líder de un proyecto del que no habla demasiado. Solo llego a captar que está realizando mediciones de radiación con un equipo multidisciplinar en el exterior. El objetivo: recrear las condiciones de los Marte y Tierra primitivos y analizar el origen de las primeras células. Esto, si uno lo piensa dos veces, es fundamental a la hora de buscar vida como la conocemos.


Mientras la esperaba volví a Hoover para escucharlo detenidamente. De pronto encontré lo que a simple vista parece ser un paralelo entre el ex NASA y su colega argentina. Mientras que Hoover eligió una conferencia OVNI para presentar su trabajo, Ximena no tiene problema en aparecer como invitada en Puente 2001, un programa dedicado a misterios, con el eje puesto —justamente— en los OVNIs. Aunque el paralelo tiene sus diferencias: mientras Hoover presenta un trabajo científico rodeado de personajes cuestionables y cuestionados por el mismo mundo ufológico, Ximena se acerca al público interesado en la vida extraterrestre desde distintos lugares, y uno de ellos es este ciclo radial que, afortunadamente para mí, muchos consideran serio. Por supuesto, me siento honrado, como productor periodístico es un aliciente importantísimo que distintos científicos se sumen desde la divulgación y el aporte de los datos fácticos para la interpretación de hechos que, por defecto, son el mismo borde de lo que definimos como realidad.


Pero sucede también que Ximena se impregnó de medios de comunicación desde chiquita. No me cuesta comprender su afán por la divulgación cuando me confirma que es hija del mítico Carlos Abrevaya, periodista, guionista, humorista y conductor de televisión y radio. Creador de clásicos como “Diógenes y el linyera” (Clarín) y “La noticia rebelde” (ATC); Carlos Abrevaya supo encontrar el nervio de la comunicación Argentina y se nota que el germen picó en su hija. Ella fue parte del equipo de producción del ciclo de Adrian Paenza “Científicos, Industria Argentina” y siempre que puede se suma a conferencias, seminarios y toda actividad que le permita mostrar lo que sucede en su planeta: el de los microbichos y las megaespectativas.



Siete días


Pasó una semana desde que habláramos con Ximena del tema de Richard Hoover. En este lapso ella se encargó de revisar la información disponible y yo de soñar con la confirmación de la existencia de vida extraterrestre. Reconozco haber mirado un par de veces al cielo y pensar en las implicaciones, las consecuencias. Quizás, unos bichitos diminutos en Marte no quitarían el sueño a nadie, tampoco arrasarían con la fe de millones ni generarían caídas de bolsas de comercio o de fuego apocalíptico sobre las ciudades. Pero por un momento sentí la necesidad de gritarle a unos cuantos que teníamos razón, que los locos de siempre teníamos razón, que ET había mostrado la cara y que ya no habría vuelta atrás. 


—¿Cambiaría muchas cosas la confirmación de la existencia de vida extraterrestre?

—Sin lugar a dudas, si encontráramos microorganismos de origen extraterrestre, sería algo que cambiaría la historia. Y yo estoy trabajando en el área, armando mi grupo en Argentina también, con colaboradores de distintos lugares del mundo. Ahora estoy en medio de una colaboración con gente de la Universidad de Harvard y estamos con varios proyectos en marcha.

—Suena a mucho trabajo todo esto.

—Si —Ximena ríe—, la verdad es que tenemos muchísimo trabajo.


La charla sigue y Ximena me desmiente un mito. Mientras que algunos biólogos me dicen que sus experimentos son casi una expresión del arte culinario ella marca la diferencia al recalcar que “la ciencia requiere de mucha más planificación y rigurosidad que la cocina”. Casi se enoja al afirmarlo pero al rato escucho sus risas, sabe que la pregunta está dirigida para aquellos que piensan que “hacer ciencia” es soplar y hacer botellas, o que la ciencia es algo casi tan etéreo como cualquier creencia. Y es que en el fondo sé que estamos de acuerdo, creer demasiado es matar el conocimiento.


Lo que me lleva a Richard Hoover, otra vez.


Otro científico amigo me dijo que lo ve a Hoover como un testarudo, un creyente. No solo está convencido de tener pruebas, de alguna manera necesita tenerlas para justificarse a sí mismo tantos años de estudios y trabajos. Le pregunto a Ximena que piensa que motivó a Hoover a presentar su trabajo en un congreso OVNI, y no en un foro universitario:


—Una de las cosas que a mí se me ocurrió pensar es que Hoover viene trabajando en este tema desde hace muchos años y viene sugiriendo la presencia de microfósiles que corresponderían a microorganismos de origen extraterrestre. El tema es que no ha logrado, a pesar de todo su trabajo y todos sus años de investigación, que la comunidad científica acepte esa hipótesis. Yo creo que él está intentando otro camino para que su teoría pueda ser aceptada… pero no es el camino adecuado.

—Hoover habla de Nitrógeno, de falta de Nitrógeno en los supuestos microorganismos que encontró dentro de los meteoritos… ¿Es prueba esto de vida extraterrestre?

—Primero que nada me gustaría destacar que el trabajo, actualmente, no está disponible en la web y, por ende, no pude ver en detalle los análisis que se hicieron. Pero basándome en las notas de prensa y en los comentarios que hicieron otros científicos también resulta ser un tema bastante controversial. Hoover por un lado afirma que dentro de estos meteoritos, estas Condritas (Carbonáceas), habría estructuras del tipo de los microfósiles. Este tipo de estructura no sería evidencia suficiente como para afirmar que eso se correspondería con microfósiles, en el caso de él, sostiene que estas estructuras habrían sido Cianobacterias. Pero en realidad hay distintos tipos de estructuras que no son biológicas, estructuras inorgánicas que pueden formarse y dar lugar a cosas que parecen fósiles de Cianobacterias.

—Esto me hace recordar el famoso meteorito marciano en el que decían que habían encontrado fósiles de vida extraterrestre. En ese caso se confirmó que eran estructuras no biológicas.

—Exacto. Es el caso del meteorito ALH 84001, de hace unos años atrás. Es un caso muy similar porque se afirmaba que habían encontrado microfósiles y que correspondían a Cianobacterias.

—¿Hay alguna diferencia entre ese caso y lo que plantea Hoover? Es el tema del Nitrógeno ¿verdad?

—La diferencia que hay con el caso actual es que Hoover sostiene que estos microfósiles no podrían ser contaminación terrestre porque no encuentra evidencias de la presencia de Nitrógeno. Este es un componente esencial para la vida porque es el componente de muchas moléculas como los aminoácidos y el ADN, entonces si encontramos una estructura que corresponde a un microorganismo terrestre tendríamos que poder detectar Nitrógeno. Pero hay varias cosas a tener en cuenta: por un lado leí algunas de las críticas que realiza el Dr. Martin Brasier de la Universidad de Oxford y coincido bastante con lo que postula y es que las técnicas que utiliza Hoover no parecen ser lo suficientemente buenas como para detectar concentraciones de Nitrógeno. En realidad habría que poder utilizar diferentes tipos de técnicas para poder asegurarse que esas mediciones son correctas. Por el otro, habría que ver si además no habría rastros de algún proceso biológico ligado a estas estructuras. Y por último es muy importante ver como son calibrados esos instrumentos con los que trabaja Hoover, lo que no queda claro. Es muy importante la calibración porque es lo que nos permitiría estar seguros que esas concentraciones de Nitrógeno serían correctas. El no detecta Nitrógeno, pero esto no significa que no haya.


Richard Hoover habla de bases nucleares, dice que en esos meteoritos encontró Uracilo, Adenina y Guanina pero que no pudo hallar Citocina ni Timina. Estas cinco bases nucleares combinadas son esenciales en moléculas de ADN y ARN. Encontrar solo algunos de los ladrillos fundamentales de la vida puede significar una variedad de cosas pero siempre suena intrigante.

Ximena me dice que los resultados le parecen extraños en este punto. Que la presencia de Uracilo, Guanina y Adenina confirman, de alguna manera, la presencia de Nitrógeno ya que estas bases nucleares no pueden existir sin este elemento.


—El ADN, en sus bases nitrogenadas, precisamente como indica el nombre contiene Nitrógeno. Entonces resulta un poco contradictorio. Si esas bases están presentes (Hoover) debería poder detectar Nitrógeno.

—¿Queda algún margen dentro del que se le pueda dar la razón a Hoover? ¿O su investigación a esta altura es desechable?

—Yo pienso que queda un margen, el problema es que las cosas no se están manejando de la manera correcta. Hasta tanto no se haga alguna investigación más profunda es muy difícil hacer algún tipo de afirmación al respecto.

—¿Puede tener que ver con una cuestión de ego? Se me ocurre que si Hoover hubiera pedido ayuda a la comunidad científica en vez de afirmar tener pruebas irrefutables la historia podría ser diferente…

—Yo creo que sí, porque se ve cierto empecinamiento en querer demostrar algo más allá de las evidencias. Me parece que no es el camino para hacer ciencia.
Ximena Abrevaya en el desierto de Atacama, Chile.


Astroredes sociales para entidades biológicas


Con Ximena nos conocimos (y conocemos) por intermedio de redes sociales. En estos tiempos de hipercomunicación barata y pasajes al precio del oro, es muy importante saber manejarse con las distintas opciones que extiende la tecnología. Primero la busqué en Buenos Aires, por teléfono, pero nadie supo decirme bien donde estaba. Dos o tres días después hablé con alguien que me dio un correo electrónico, a eso siguieron algunas charlas por mensajes privados y, más tarde, videoconferencias con las que grabamos algunas entradas para Puente 2001.

Con el tiempo fui descubriendo una persona tras el científico. Una muchacha sensible y leal con los cercanos aunque letal para quien se pare en la vereda de enfrente solo con la intención de molestar. En medio, sin embargo, mantiene una saludable postura profesional ante los éxitos y las adversidades. Parece saber muy bien que todo lo que sube baja y que nadie nunca se queda en el fondo. 


No le gusta hablar de comida aunque dice saber cocinar, odia que le pregunten por cosas banales y extraña la Argentina pero no puede dejar de viajar, conocer, sumar experiencias a su ya importante currículum. Es que sospecho que no se trata de esas personas que hacen de todo por sumar puntos a su carrera, sino que me encuentro frente a una mujer que pone todo de sí para avanzar en un campo del que es casi pionera en Latinoamérica. Pasos que da con seguridad y —sobre todo—, rigurosidad científica… incluso en su casa.


—Sí, soy el tipo de científico que se lleva las cosas a su casa. Me despierto a la mañana y me pongo a trabajar en algo y a la noche, cuando vuelvo, sigo trabajando.

Tanta dedicación tiene objetivos. Para una admiradora de Carl Sagan como Ximena los estándares parecen ser, como mínimo, altos. Pero no puedo dejar de hacerle una pregunta que —en mi ignorancia— considero un poco maliciosa. Para los simples mortales, como el que suscribe, imaginar la confirmación de vida extraterrestre podría suponer un final (o quizás un gran cambio), para el área de los astrobiólogos. Por eso le pregunto si es conveniente para esta rama de la ciencia que el descubrimiento suceda pronto, quizás mañana.

—Si, por supuesto que sí, todos estamos ansiosos por que pase algún día y que sea pronto. Todos estamos en busca de eso.


La escucho y le creo, otra vez. Además de caer en lo infantil de mi pregunta. Pero es que ante tales complejidades uno tiende a simplificar las cosas desde el punto de vista más corriente. Aunque también por eso es que seguimos charlando y compartiendo puntos de vista, datos y algunas risas. Es que, al fin y al cabo, cuando me voy a dormir también sueño con el día en que me levante y, entre café y tostadas, alguien lance la gran noticia a nivel oficial. Ese día, atragantado con el desayuno, sé que no voy a ser el único que llore de emoción… donde sea que estemos, se que diremos al unísono: “¡Era verdad!”.

EPICERO